La reinterpretación del arte a través de Manolo Valdés
El talento de Manolo Valdés es incuestionable. Su obra se caracteriza por reinterpretar piezas clásicas del arte y dotarlas de nuevos significados. A lo largo de su trayectoria, ha elegido diseños emblemáticos y, en muchos casos, les ha aportado color, volumen y una modernidad inconfundible.
La búsqueda constante de la excelencia ha sido el motor que le ha permitido redefinir la identidad de los grandes iconos artísticos. El propio Valdés afirmaba que se dejaba llevar por la obsesión. Esa intensa dedicación le abría la puerta a experimentar, transformar y reinventar una figura hasta alcanzar, para él, su versión más lograda del icono reimaginado.
Sin duda, una de las obras más reconocidas a nivel internacional es su reinterpretación de La Menina de Velázquez, a la que ha otorgado nueva vida y volumen, desde el papel hasta la escultura. En su trayectoria también existen otras piezas a las que el artista les ha creado una identidad renovada.
Bodegones de flores
Las primeras muestras de arte donde Valdés experimentó con el collage son las denominadas Bouquet. Estas pinturas han sido clave para demostrar cómo funciona el pensamiento visual de Valdés, ya que no siempre parte de la Historia del Arte, también se inspira en elementos de la vida cotidiana de nuestra época contemporánea.
De acuerdo con lo que explica en el Libro de Estudios el catedrático en Historia del Arte Kosme de Barañano: “estos bodegones de Valdés pueden leerse, en general, como una revisión de la naturaleza de aquellos libros de botánica, cuyo cuidado ilustrativo era dejado en manos de los artistas”.

Dcha.: Bouquet II. Grabado y collage, 1996, 50 x35 cm. Ed. 50. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés © Manolo Valdés Studio, 2023.
El Perro
La obra Perro semihundido de Francisco de Goya se caracteriza por su profundo pesimismo y el uso de una paleta de colores apagada. En contraste, la reinterpretación de Valdés transforma esta escena en una de las versiones más vibrantes y coloridas que se hayan realizado jamás.
Aunque utiliza el mismo ángulo que en la pintura original, recrea la cara del perro con un estilo característico de la estética pop y reproduce la figura del perro desde el collage, dándole vida y dinamismo a la obra al puro estilo del artista valenciano.

Izq.: Perro semihundido, 1819 de Francisco de Goya. Óleo sobre revoco, trasladado a lienzo, 131,5 cm × 79,3 cm.
Dcha.: Dog V, 2008 de Manolo Valdés. Grabado y collage, 57 × 74 cm. Ed. 50. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés
© Manolo Valdés Studio, 2023.
Helène
La mujer que inspiró obras como Las Tres Gracias o el Juicio de París vuelve a ser protagonista cuando Manolo Valdés decide otorgarle una nueva identidad visual. En 1988, el artista ya había realizado una paráfrasis de Helène, esposa de Peter Paul Rubens, en una pintura de carácter más abstracto y matérico. A partir de aquella pieza, desarrolló posteriormente una serie de collages que exploraban distintas variaciones de la misma figura.
Valdés representa a Helène desde múltiples ángulos: algunos encuadres son más próximos y otros muestran su figura completa. En todos ellos opta por dejar el cuerpo apenas esbozado, sin detallar. En contraste, aporta color, modernidad y un sello inequívocamente pop al darle nueva vida a la silueta de su cabello, dotando a la obra de una presencia contemporánea y auténtica.

Dcha.: Helène VI (detalle), 2005. Grabado y collage, 167 × 96 cm. Ed. 50. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés
© Manolo Valdés Studio, 2023.
Cubismo y Picasso
Otro artista al que Valdés rinde homenaje es Pablo Picasso, el artista español que introdujo el cubismo en España. La obra de Picasso le sirve como punto de partida para desarrollar su propio lenguaje pictórico.
En su búsqueda artística, Valdés se centra en convertir el fragmento en algo monumental y en elevar el detalle como algo principal. Precisamente por ese interés en lo inacabado y lo fragmentado, dirige su atención a los elementos esenciales de las imágenes. De esta exploración surge la serie El cubismo como pretexto, donde Valdés dinamiza la composición y se enfoca en ciertos detalles de la pintura cubista, incorporando rasgos propios del arte pop.

Izq.: El cubismo como pretexto 1, 2003. Grabado y collage, 64 × 48 cm. Ed. 100. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés © Manolo Valdés Studio, 2023.
Dcha.: El cubismo como pretexto 6, 2003. Grabado y collage, 64 × 48 cm. Ed. 100. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés © Manolo Valdés Studio, 2023.
Caballeros
Velázquez fue una fuente de inspiración constante para el pintor valenciano. Desde los tiempos del Equipo Crónica, Valdés ha retratado en numerosas ocasiones al rey Felipe IV, convirtiéndolo en una de las iconografías más recurrentes de su trayectoria artística. En estas reinterpretaciones, el artista añade un protagonismo singular al libro que el monarca sostiene en su mano derecha, un elemento que se convierte en eje simbólico y visual de sus obras.
Valdés transforma intencionadamente la vestimenta en un elemento plano y reduce las manos a una mancha elíptica para subrayar el poderío del personaje. El libro, recreado en collage, varía de un cuadro a otro, ya que aporta un toque de color y lo enlaza directamente con la Historia del Arte. En esta paráfrasis de Velázquez, Valdés preserva la sobriedad y la elegancia del negro, ya sea en la ropa o en el fondo, reforzando la expresión impasible del rey, que continúa transmitiendo intacto su poder.

Izq.: Caballero V, 2003. Grabado y collage, 167 x 96 cm. Ed. 50. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés © Manolo Valdés Studio, 2023.
Centro: Felipe IV de castaño y plata, h. 1631, Diego Velázquez (1599-1660). Óleo sobre lienzo, 195 × 110 cm. National Gallery, Londres.
Dcha.: Caballero VI, 2003. Grabado y collage, 167 x 96 cm. Ed. 50. Coedición ARTIKA-Manolo Valdés © Manolo Valdés Studio, 2023.
Damas y caballeros: la mirada de Manolo Valdés sobre los clásicos del arte
– Edición numerada y limitada a 998 ejemplares firmados por el artista.
– La edición está compuesta por dos volúmenes y una figura creada especialmente para esta creación. Protagonizada por la reinterpretación de la Menina de Velázquez, fruto de un trabajo artesanal, en el que grietas e imperfecciones hacen de cada ejemplar una obra única.
– El Libro de Arte incluye 53 pinturas, grabados y collages de sus etapas más representativas, seleccionadas personalmente por el artista y reproducidas con la más alta calidad.
– El Libro de Estudios reúne reflexiones de grandes expertos en cuatro capítulos, analizando la trayectoria, la obra y las influencias del artista.

